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Asunto de vida

Asunto de vida

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La vida ha pasado tan rápido que ni te has dado cuenta que el cielo fue contando tu historia y escribiéndola en libros…

Muchas veces escuché que cuando alguien se esta por morir, ve la historia de su vida como un flash, un cortometraje que pasa rápidamente… y luego un túnel y al final del túnelsolo Dios sabe

Como te sientes al ver la historia de tu vida hasta hoy?

Dicen que el pasado esta escrito en piedra, yo en algún momento de mi vida, decidí disfrutarla de tal modo que si algún día miraba hacia atrás, sintiera que la aproveché al máximo.

Hoy con 34 años, miro mi niñez, mi adolescencia y mi juventud y veo recuerdos lindos… quisiera poder decir que todos los días fueron buenos, pero no es así.

Hay momentos claves en la vida, decisiones y situaciones que marcan el corazón de una persona.

Recuerdo que el mayor éxito que tuve en mi vida no fue debido a mis méritos o esfuerzos, sólo tenía 8 años cuando Jesús se presentó a mi vida, El marcó el camino restante.

A los 18 años conocí a Jesucristo como el amor de mi vida, antes de oídas lo había oído, pero después de ser sanada milagrosamente, entendí Quien era El y que era yo para EL! Gloria a DIOS! Ese 7 de enero del ´94 fue el día que marcó sanidad y libertad en mi espíritu… nada me movería de mi Jesús…

Años después, mi “titanic” (así le llamo yo a mi vida) se hundió, después de tener un noviazgo demasiado malo por tres años y dentro de mí se rompió todo en lo que yo había creído, me sentí defraudada por Dios, culpable de dejar a mi primer amor… a Jesús. Me castigaba cada día por desobediente, por fallarle a Dios y enojada con El, ¿porque no me salvaste? Le decía en mi dolor, y le dejé de hablar.

Todo se tornó mucho peor cuando me levanté un día y estaba totalmente sorda de ambos oídos, y médicamente no había explicación de cómo yo perdí la audición.

Con esto mi “titanic”, mi vida que había sido de lujo, se hundió debajo de mi quebrada en dos partes.

Tenía vergüenza, miedo, culpabilidad, incredulidad, odio y muchas cosas mas se apoderaron de mí, como muchos enemigos juntos, sentí la derrota, fue horrible la caída.

Mi oración se limitaba a “tu dijiste que el que cree en ti, aunque esté muerto vivirá”… mi corazón se sentía muerto.

Años después, El se perfeccionó en mi debilidad y mi sanidad interior empezó como un río de agua viva, que va creciendo de a poco.

Estoy sorda hasta el día de hoy. Mucha gente se preocupa y ora por mi, “para que Dios me sane”. Pero yo experimenté que la mejor sanidad es la del corazón. Si mi interior está sano, y tengo la plenitud de fe y confianza de Dios, todo lo demás esta bien, aunque no escuche más música, mi melodía es El, si no oigo a las personas, pero puedo oírle a Jesús, entonces mis oídos están más que satisfechos, este poema resume lo que es para mi:

“recorro las calles admirando sus luces,

El sonido ha enmudecido

En el umbral de mis oídos

Pero tu voz, Señor:

Todo lo ha vencido

Y has colmado de canciones

El sonido adormecido.

Bendito sea este silencio

Que me ha permitido escucharte,

Derramé amargas lágrimas

Por mi sentido dormido,

Mas hoy que oírte puedo

A miel mis lágrimas han sabido.

He aprendido a amar los silencios

Que me han obsequiado un nuevo sentido,

El saber que eres mi fin,

Además de mi principio”

Miro hacia atrás y recuerdo con paz todo lo que pasé…

Miro el presente como un regalo de Dios…

Miro el futuro como si tuviera el cielo en mis manos…

Pues nada es imposible para Dios.

EL BIEN Y LA MISERICORDIA ME SEGUIRAN TODOS LOS DIAS DE MI VIDA



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