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El pan nuestro de cada día

El pan nuestro de cada día…

Alguien dijo que ser padres es mejor que un curso de teología, y veo a Dios cada día enseñándome a través de mis hijos.

En el artículo anterior, hablé sobre el pedir a Dios como si fuéramos niños, sin miedo, como de hijo a Padre.

Hoy pensaba, que si yo no me puedo negar a darles a mis hijos con los gustos, mucho menos me puedo negar a darles de comer cada día.

Por eso pidamos al Padre:

“el pan nuestro de cada día dánoslo hoy…” (Mateo 6:11)

Mi hijita de 3 años, cuando tiene hambre dice, “mamá tengo hambre…” y eso es suficiente para que yo corra hacia la cocina y prepare algo para darle…

Muchos cristianos están muy preocupados por cosas del espíritu… a veces leo en ayuda-espiritual comentarios como:

“oren por mí, para que Dios me dé de su Santo Espíritu”..

“ruego que estén orando para que Dios me dé una palabra de aliento o confirmación”

Como si necesitáramos ruegos y clamores para que Dios vea que tenemos hambre de las cosas celestiales!

Dios no lo sabría acaso???.. Claro que El lo vé, claro que lo sabe, es nuestro Padre Celestial!

Pero muchas veces la relación entre Padre-Hijo está quebrada, está rota por falta de perdón o porque quizás, estamos como el hijo pródigo: bien lejos…. Y haciendo de lo nuestro!

Dios no puede darte pan, si estas comiendo algarrobas de cerdos.

Dios quiere que sepas que en cuanto vuelvas a El, serás bien recibido, serás abrazado, amado, y consentido con una fiesta por tu regreso.

Pienses lo que pienses que te mereces… Dios no es mezquino y menos con el pan de cada día.

Quizás pienses: “he sido tan malo, que no merezco perdón de Dios”

MENTIRA DEL DIABLO!!!!

O pienses: “Dios no soy digno de siquiera entrar a una iglesia..”

MENTIRA HERMANO!

Eso es lo que el diablo quiere, que te sientas mal, que te sientas condenado… pero Jesús vino a perdonar, no ha condenar, vino a salvarte, no a reprocharte, vino a darte el pan de hoy, y lo dijo en su primer sermón del monte:

“bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados” (Mateo 5:6)

Dice el dicho: “panza llena corazón contento”

Pide ser saciado de justicia y serás feliz.

Si quieres más de Dios, si quieres más de su poder, por cierto que debes ir a una iglesia, bautizarte y entregar tu vida, y verás que serás saciado en tanto… que no te quedará lugar en el alma para acordarte de lo malo que la pasaste… de lo mal que fueron contigo.

Una cosa yo sé, y en eso creo, que yo antes de venir a Dios era infeliz y desgraciada… y luego de volver mi rostro a Dios, luego de tener una conversación cara a cara, sincera y con lágrimas… Entonces, sólo después de esto, me llaman “bienaventurada”. (muy dichosa- re feliz!)

Hay momentos en que el diablo me quiere hacer mirar el pasado y refregármelo en la cara, pero yo me pongo de pié y le recuerdo su futuro que es el lago de fuego y azufre!

Así que si quieres hacer una oración conmigo dile a Dios:

“Señor, reprende por mí al devorador, me pongo en pié y me sacudo la tierra de donde he caído.- me levanto en el nombre de Jesucristo de Nazareth y voy hacia ti para ser saciada de pan de justicia,,, tomo autoridad que me has dado por medio de tu sacrificio en la cruz.

Dejo mi pasado en el pasado y me declaro una nueva criatura lavada por la sangre del Cordero, diseñada para buenas obras y destinada para el reino de los cielos.

Gracias Dios por ser bueno conmigo, por darme de todo cada día! Amén.”

Bendiciones.



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