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Diario de una embarazada I

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La vida de padres es caóticamente hermosa:

Este diario es el segundo que empiezo, pues ya estuve embarazada una vez y aquí está jugando a mi lado la princesa Victoria Fernández. Con sólo un año y medio, ya está por ser, en nueve meses más, la hermana mayor…

Pero comenzaré por contarte como sucedió este segundo… sin muchos detalles, pues puede haber menores leyendo ayuda- espiritual o queriendo saber como se hacen los hermanitos.

Papá salió al patio y plantó una semillita, luego salió mamá y la regó con mucho amor, de repente, mamá notó que había un brotecito de un mes aproximadamente, e hizo la prueba para saber si era un repollito o no…

Finalmente después de unas tres horas y con un ataque de pánico, supo que su vida cambiaría para siempre… el re-pollito estaba creciendo rápidamente, así que mamá tuvo que dejar el gimnasio, dejar de hacer fuerza para bajar la panza (porque la meta era quedar bien chata… después de muchos kilos subidos en el primero) y correr a la farmacia a comprar ácido fólico, crema para las estrías y controlar el peso de inicio y recuperar de una caja olvidada, la enorme ropa de embarazo con la que tuvo que disfrazarse la primera vez.

Este segundo “encuentro” con papá fue sorpresivo, no lo esperábamos con la ansiedad y la alegría del primero.

Así que cuando le dije al papá: “vas a ser papá de nuevo”, me miró extrañado, tratando de poner una sonrisa, pero estoy segura que pensaba: “como pudo suceder esto!? Apenas empezábamos a poder dormir con una… y ya viene otro”

A mí aunque me sorprendió, me alegró mucho la idea, pero creo que era porque no recordaba lo que había que pasar de nuevo…!

Recuerdo haber pensado en mi primer embarazo:

“Dios!.. porque la mujer debe sufrir tanto por los hijos? Porque no nos dotaste de la manera en que hiciste al hombre… que una haga barro con el polvo de la tierra, forme al bebé y sople aliento de vida en su nariz?”

Creo que Dios me miró extrañado… pensando, ¿es lo único que se le ocurre?

Sin embargo, cuántas mujeres que han sido madres, pasaron por miedos, ansiedades y mucho dolor en el parto, se habrán hecho miles de preguntas tontas?

Podés comentar tu historia y lo que pensaste de Dios al saber que estabas emabarazada.

Dios te bendiga hermosa mamá.



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