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Para vivir feliz…

w8p0uaEl creyente y el cervatillo (cuento de Bucay)

 “Un Señor muy creyente sentía que estaba cerca de recibir una luz que iluminara el camino a seguir. Todas las noches al acostarse le pedía a Dios una señal de cómo tenía que vivir el resto de su vida.

Durante dos o tres semanas en un estado semi místico estuvo buscando una señal Divina.

Hasta que un dia, paseando por el bosque, vió a un cervatillo, caído, tumbado, herido que tenía una pata rota, se quedó mirándolo y de repente vió a un puma, la situación lo dejó congelado, estaba a punto de ver como el puma se aprovechaba de la circunstancia y se comía al cervatillo de un solo bocado.

Se quedó mirando en silencio, temeroso de que el puma no satisfecho con el cervatillo, también lo atacara a él.

Sorpresivamente, el puma se acercó al cervatillo e inesperadamente en vez de comérselo empezó a lamerle las heridas, se fue y volvió con una ramas humedecidas y se las acercó al cervatillo para que pudiera comer y beber. Increíble!

Al otro dia el hombre volvió al lugar, vió que el cervatillo aún estaba allí, y que el puma volvía a alimentarlo a lamerle las heridas y darle de beber…

El hombre dijo: “esta es la señal que estaba buscando!” es muy clara, “Dios se ocupa de proveerte lo que necesites, lo único que hay que hacer es dejar de ser ansioso y estar preocupado corriendo desesperado detrás de las cosas”

Así que volvió a su casa, se sentó a la puerta y esperó que alguien le trajera de comer y de beber.

Pasaron dos horas, tres, seis… un dia, tres dias, seis dias…pero nadie le daba.

Los que pasaban lo miraban y el ponía cara de cervatillo lastimado, pero no le daban nada.

Hasta que un dia pasó un hombre muy sabio y el hombre que estaba angustiado le dijo.

-“Dios me engañó, me mandó una señal equivocada, me hizo creer que las cosas eran de una manera y eran de otra, ¿Por qué me hizo esto? Soy creyente!”

Y le contó al sabio lo que había visto en el bosque.

El sabio lo escuchó y le dijo:

-“quiero que sepas algo, yo también soy un hombre creyente y Dios no manda señales en vano. Dios te mandó esa señal para que aprendieras

El hombre preguntó: “¿que me abandonó?”

El sabio le dijo:

“¿Qué haces tú, un puma fuerte y listo para luchar, comparándote con el cervatillo?

Tu lugar es buscar algún cervatillo a quien ayudar, encontrar a alguien que no pueda valerse por sus propios medios”

Ésta historia nos enseña que muchas veces malinterpretamos a Dios.

Dios nos quiere sanos, fuertes y firmes en Su palabra.

Pero a veces nos gusta dar lástima, estar deprimidos, desesperados, cuando en vez de eso, deberíamos decir: “fuerte soy”, o.. “todo lo puedo en Cristo que me fortalece”

Hay una canción muy vieja que dice: “una mirada de fé es la puede salvar al pecador”

Sólo nos hace falta mirar a la gente con fé, hablar de ellos con fé, impulsarlos hacia la fé.

Quién tenga la habilidad de provocar fé en otra persona, ya ha ganado y agradado el corazón de Dios, ha salvado un alma y a cumplido su propósito como creyente, como verdadero Hijo de Dios. Nada mejor que esto para ser feliz…

“no temas, cree solamente” Dios te bendiga.



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