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Pensamientos y actos correctos I

untitledlos actos correctos preceden a pensar correctamente

Natalia y su esposo Claudio no estaban disfrutando de su matrimonio.

Había conflictos todo el tiempo, ambos estaban enojados, amargados y resentidos, tienen dos hijos a los que le estaban afectando los problemas del hogar. El rendimiento escolar de ellos y su conducta lo refleja.

El problema es que Natalia no sabe como permitir que Claudio sea la cabeza del hogar.

Ella es mandona, toma todas las decisiones del presupuesto familiar y disciplina a los niños. Trabaja y tiene “su propio dinero” es independiente, exigente y gritona.

Pensarás.. “lo que necesita es conocer a Jesús”…

Pero Natalia ya recibió a Jesús en su corazón 5 años antes de que se casara con Claudio.

Entonces.. ¿no ha habido ningún cambio desde que conoció a Jesús???

Si, ha habido un cambio.

Ella cree que irá al cielo, a pesar de su mala conducta, aunque le hace sentir condenación constante.- Ahora tiene esperanza. Antes de conocer a Jesús se sentía infeliz y sin esperanzas, ahora solo se siente infeliz.

Natalia sabe que sus actitudes están mal. Ella quiere cambiar, ha recibido consejo y hace fila para que oren por ella y su enojo.

Natalia no puede controlar sus actos porque no controla sus pensamientos!

Satanás empieza a desarrollar bien sus urdidos planes y a sembrar su engaño deliberado a muy temprana edad.

En el caso de Natalia, sus problemas empezaron hace mucho tiempo, en su niñez.

Cuando era niña Natalia tenía un padre sumamente dominante, quien a menudo le daba de nalgadas solo porque estaba de mal humor. Si ella se equivocaba en un movimiento, el descargaba su enojo sobre ella. Durante años sufrió callada, mientras su padre la maltrataba a ella y a su madre.

El le faltaba el respeto en todas sus formas su esposa y a su hija. Sin embargo, el hermano de Natalia nunca parecía hacer nada mal. Parecía que lo favorecía solo por ser varón.

Cuando Natalia cumplió los 16 años, ya satanás le había lavado el cerebro, diciéndole mentiras por el estilo:

-“los hombres se creen que son importantes. Son todos iguales; no se puede confiar en ellos. Te lastimarán y se aprovecharan de ti. Si eres hombre, ya tienes resuelta la vida. Puedes hacer lo que quieras. Puedes mandar a la gente que te rodea, ser jefe, tratar a la gente como te parezca y nadie puede hacer nada al respecto (especialmente las esposas y las hijas)”-

Como resultado, Natalia estaba decidida:

“cuando pueda escapar de esto, nadie podrá abusar de mi otra vez!”

Dale vueltas a esos pensamientos una y otra vez en tu cabeza cientos de miles de veces durante un periodo de 10 años, y mira a ver si estas listo a casarte y volverte una dulce esposa sumisa y amante. Incluso si por algún milagro desearas serlo, no sabrías como hacerlo y ésta es la clase de problema en que Natalia se encontraba hoy.

¿Qué podría hacer?

¿Qué podría hacer cualquiera de nosotros en semejante situación?

continúa en el próximo artículo: “pensamientos y actos correctos II”



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