hola Katy!! Dios te bendiga hermana.
me identifico bastante con tu situación y entiendo perfectamente cómo te sientes ya que yo he pasado por todo lo que tú mencionas.
cuando era niña pasé una experiencia que me marcó de por vida pues a la edad de 4 años más o menos satanás puso delante de mí a un hombre que quiso abusarme sexualmente robándome la inocencia (esa persona sólo me manoseó) pues hasta hoy tengo bien vívidas aquellas imágenes.
durante el resto de mi vida, como consecuencia de tal experiencia, fui una persona demasiado insegura al grado de no poderme relacionar fácilmente con los demás mucho menos de poder entablar una relación de pareja. Igual que tú, comencé a ver pornografía por curiosidad y también por el ambiente entre compañeros de la escuela (esto fue en el nivel superior) pero no fue sino hasta hace algunos años, aunque ya era cristiana, que me empecé a involucrar más y más, sin darme cuenta de que poco a poco iba cayendo en el fango más y más profundo cada vez. y como tú dices, caer en esto es un ciclo vicioso de sentirte sucia, indigna, lejos de Dios, prometerte no volver a caer, tener la intención y volver a lo mismo y cada vez peor.
igual que tú, llegó un momento en que yo estaba hastiada de todo esto y fue cuando decidí acercarme a pedir consejería en la iglesia a donde me congrego, allí icomenzaron algunas personas a ayudarme y, tristemente, otras a hundirme… por una parte me decían lo que te dice arriba Claudio (y que hoy creo que así es) acerca de el sacrificio que Cristo hizo por tí y por mí en la cruz del calvario. Él ya pagó el precio de tus culpas y tú eres digna de permanecer en su presencia.
y claro, satanás venía de una y mil formas a sembrar en mi mente que yo no era digna, que yo seguía sucia, incluso en la iglesia me lo afirmaron (que como en mí no se manifestaba el don de lenguas, no había manifestación de que yo fuere libre!! mas ¿no dice la biblia que el Espíritu reparte conforme le place? 1Corintios 12-14)
Katy,quiero decirte que aún en nuestras más grandes debilidades, el amor del Padre está con nosotros, presto, presuroso a socorrernos, pues Cristo mismo sufrió las tentaciones de l carne, por lo cual nos comprende.
quiero exhortarte a que busques ayuda en alguna persona de confianza en tu iglesia, alguien que sepas que no va a defraudar tu confianza ni la de Dios. Pide dirección en oración para que Dios mismo ponga a los ministros adecuados y no te suceda como a mí que me tacharon de lo peor cuando Dios es el único capaz de juzgarnos y también de restaurarnos.
en lo personal puedo compartirte que sí estoy encontrando la dirección de Dios pues él condujo mis pasos a otra congregación cristiana en donde estoy viendo respuestas de Dios a la exposición de mi necesidad de ser verdaderamente liberada, porque, debo decir que todo esto es un proceso; no es como jurarte "hoy no lo haré, ya no caeré" sino que detrás de todo esto hay pecados generacionales y ataduras que no han sido rotas aunque ya hayas recibido a Cristo como tu salvador. todo es cuestión de que en verdad tengas el propósito y el deseo de ser libre porque Dios ciertamente conoce lo más íntimo de nuestro corazón. en mi caso, pude descubrir que todos estos pecados en los que caí (ncluyendo la fornicación y el adulterio)y que no podía dejar, tenían fuertes raíces pues mi madre pasó por la misma experiencia que yo durante su niñez (he aquí lo de las raíces); Dios me lo reveló y confirmó, como me dijeron los consejeros de la iglesia que sería. Gloria a Dios por eso!!!
en estos momentos sigo en proceso de mi liberación total, pues había necesidad en mí de seguir creciendo espiritualmente hasta desear la luz de Cristo para no seguir viviendo en las tinieblas.
deseo en el alma que ese propósito se cumpla también en tí porque ciertamente ha sido voluntad de Dios que nos encontráramos en el camino para dar las buenas nuevas a los abatidos.
por último y para terminar, quiero compartirte algunos artículos que me están siendo de mucha edificación y que estoy segura lo serán para tí también.
por favor, no dudes en contactarme: themvy@hotmail.com
y recuerda: no estás sola. el Espíritu de Dios te reconforta cada día. no eres la única que está pasando por todo esto. "mejor es que sean dos, por si uno cae el otro le levantará".
Dios te bendiga y sea Él la luz que resplandezca en tu diario vivir. Amén.