Intimidad con Dios Parte I

Intimidad con Dios

 images

Alguna vez tuviste la oportunidad de tener intimidad con Dios?

Hay gente que cree que debe estar en estado de shock o éxtasis para tener intimidad con El. Otros creen que se trata de ver ángeles o ser llevado al cielo para recién conocerlo.

Conocer a Dios es lo mas maravilloso, sagrado y pleno que me ha pasado. Debes pasar por eso para poder entenderlo… y si no has experimentado deberías creer que es posible!

Quien haya conocido a Dios sabe de lo que estoy hablando. Quien no lo haya experimentado aún, no sabe lo que se esta perdiendo!

Una GRAN PROMESA que tenemos para tener intimidad con Dios esta en

Que “El no puede negarse a si mismo” (no se que es lo que nos hace pensar que Dios no nos quiere cerca)

Así que partir de esto, debes querer desearlo tu también!

No hay peor cosa que el amor no correspondido

Sabemos que Jesús nos ama, al menos lo hemos oído alguna vez, pero también debe estar en nosotros amarlo, así como nadie tiene intimidad con quien no quiere, así tampoco Dios puede tener intimidad si tu no quieres. Sería una violación si tu no quieres intimar, y Jesús no violó a nadie ni forzó jamás a nadie a quererlo amar. Pero puede seducirte de tal manera que termines enamorándote de El. Amar debe ser recíproco

Algunos se preguntan si es esto posible… ¿?

Claro que si!!! Sino, no hubiera habido mártires en la historia cristiana. Porque crees que morían por la causa de Cristo? Estaban absolutamente enamorados, llenos y embriagados de amor a Jesús, de tal manera que si vivieron para El, también morirían por El! Hasta hoy.

Jesús, sinónimo de amor, locura y pasión. Es más que una historia mística, más que una Biblia o una religión, más que un lavado de cerebro evangelista. EL es AMOR. (1 Juan 4:8)

Hay que conocer a Dios para enamorarse,

Hay que desearlo para intimar con El,

Hay que buscarlo para hallarle.

Intimidad con Dios Parte II

 

images

Cantares 3:1 al 5 habla de una mujer enamorada, que no descansa por saber donde esta Su Amado (Jesús)

 1 Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;
    Lo busqué, y no lo hallé.

   
 2 Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad;
    Por las calles y por las plazas
    Buscaré al que ama mi alma;
    Lo busqué, y no lo hallé.

   
 3 Me hallaron los guardas que rondan la ciudad,
    Y les dije: ¿Habéis visto al que ama mi alma?

   
 4 Apenas hube pasado de ellos un poco,
    Hallé luego al que ama mi alma;
    Lo así, y no lo dejé,
    Hasta que lo metí en casa de mi madre,
    Y en la cámara de la que me dio a luz.

   
 5 Yo os conjuro, oh doncellas de Jerusalén,
    Por los corzos y por las ciervas del campo,
    Que no despertéis ni hagáis velar al amor,
    Hasta que quiera.

Dice que lo buscó tanto, que después de encontrarlo, lo agarró y no lo soltó, lo metió en la habitación.

Así es como se busca lo que se desea de verdad! Pero nosotros vagamente llegamos a querer quererlo!

Todo lo que pasa por mi mente es encantarlo, todo lo que pienso durante el día es en hablarle con profundidad, cosas que nadie mas sabe, ni me animo a decirlas a nadie mas.

En mi intimidad con Dios le digo cosas que si le dijera a mi propio esposo se molestaría. Pero Jesús entiende y calla, escucha. Le hablo en voz alta, consiente que está ahí mirándome, lo visualizo, veo como atiende, veo como me mira, amándome como ninguno. Tal es el amor que tiene conmigo! Tal sinceridad aprecia El de mi!

Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos”. Sofonias 3:17

Sé cuanto se aburre El, de palabras que han salido de mi boca, tales como:

“oh… Padre del cielo… oh, Señor de señores… oh, Dios, altísimo, pido que me ayudes, por tu maravillosa grande y temible grandeza…bla bla…!”

Mucho abarcas, poco aprietas.

Dios es sencillo, por eso le hablo sencillamente lo que esta muy dentro de mi, sin palabras huecas, ni grandes elocuencias… simplemente yo, simplemente El. Nadie más, ni nada de más.

La consecuencia de esta sincera, espontánea y humilde intimidad es saber quien soy yo y quien es El.

Para todo el mundo es así de sencillo, es tan fácil acceder a Dios que nadie lo puede creer, literalmente!

Es tiempo de cerrar la puerta, es tiempo de intimidad con Dios.

¿Me caso o no me caso?

 

 

cd729f122_a

Nadie tiene que casarse para ser feliz, porque la felicidad no depende de con quién te cases, o si te casas o no. La felicidad depende de tu relación con Dios, no con alguien más.

A muchos no les agrada la posibilidad de no casarse. Esto se debe, en parte, al énfasis tan fuerte que existe en la cultura de casarse y, muchas veces, la presión directa o indirecta de la familia. En nuestras sociedades se escuchan frases como “te va a dejar el tren”, o “te dejó el tren”. Además, nos referimos al ser soltero(a) como “la soltería” casi en término de desprecio.

Pongamos las cuentas en orden. Dios valorizaba que alguien fuera soltero(a). En 1 Corintios 7:7-9 Pablo dice: “Quisiera más bien que todos los hombres fueran como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando”.

Este pasaje pone las cosas en perspectiva. ¿Podría estar en el plan de Dios para tu vida que permanezcas soltero(a)?
¡Seguro! El ser soltero(a) puede estar en el plan perfecto de Dios para tu vida.
Nadie tiene que casarse para ser feliz, porque la felicidad no depende de con quién te cases, o si te casas o no. La felicidad depende de tu relación con Dios, no con alguien más. Entonces, vale la pena preguntarse: ¿tengo o no el don de ser soltero o el don de continencia?

Menciono esto porque la mayoría de los chicos a los cuales les he hecho esa pregunta pronto contestan “NO”.
En una conferencia de jóvenes adultos y profesionales en la que tuve la oportunidad de hablar, platiqué con varios de ellos y ellas acerca de este tema de los novios y novias.
A uno en particular le pregunté si él creía tener el don de ser soltero. Se puso inmediatamente de pie, se acercó mirándome directamente a los ojos y me dijo:
– Jeffrey, ¿qué don? ¡Me estoy quemando!

A este chico yo podía recomendarle que se diera una ducha con agua fría o que hiciera ejercicios. Este muchacho estaba convencido que tenía que casarse, ¡y pronto!
Me alegró saber que él rápidamente entendió que todo este tema no debía tomarse en una forma apresurada, especialmente cuando consideramos que casarse es un compromiso para toda la vida.
No podemos entrar al matrimonio pensando que si algo no sale como lo planeamos, tenemos una salida. El divorcio nunca debe ser una opción. En mi opinión jamás debería de mencionarse esa palabra en el matrimonio.

Recuerdo haber estado caminando en una ciudad importante y leer un rótulo que me dejó con la boca abierta. El letrero decía: “Se alquilan anillos de matrimonio”. ¿Leíste bien?… “Se alquilan anillos de matrimonio”.
Aunque no lo creas, el contrato de arrendamiento de los anillos tenía estas opciones: un mes, tres meses y el compromiso máximo de alquilarlo, que era durante cinco años.

La definición de amor se ha reducido hoy a algunos sentimientos o atracción física. ¿Dónde quedó el auténtico compromiso? ¿Dónde quedó la decisión de ser fiel y continuar haciendo todo lo posible y hasta lo imposible para evitar que se destruya el matrimonio?
Para dirigirnos hacia el matrimonio debemos utilizar la entrada correcta. Y, seguramente, la mejor forma de entrar es haciendo la voluntad de Dios.

¿Existe el ideal?
Otro tema que vale la pena mencionar es el de las princesas y los príncipes. Este tema es el que argumenta que tiene que haber alguien perfecto para mí, esperándome. ¡ERROR! Nadie es perfecto.
No sueñes demasiado con un príncipe azul sin imperfecciones y sin errores. Tampoco puedes esperar encontrar la mujer perfecta. La mujer perfecta NO existe y, si existiera, al unirse con alguien como somos algunos de nosotros, la arruinaríamos.

Existen muchas personas maravillosas. Personas con educación, responsables, agradables, espirituales y alegres. Existen personas buenísimas, pero no perfectas. Todo ser humano por muy lindo o linda que sea, está afectad por el pecado. El pecado en el ser humano arruina y destruye aún las cosas que son buenas en su interior. Pero no idealices a la que será tu esposa o esposo, pues sufrirás un gran desengaño cuando compruebes que también tiene defectos, como los tienes tú, y como los tenemos todos los seres humanos.
Esto no quiere decir que no hay alguien sobre este planeta que podría ser tu pareja ideal. Si está en los planes de Dios que te cases, seguramente esa persona ya está pensando en ti también.

¿Hacemos una lista?
He aquí algo muy importante. Esto del matrimonio y encontrar a la pareja ideal no es cuestión de hacer una lista con tus gustos y opinión y llevársela a San Nicolás.
El matrimonio es mucho más que casarte con alguien que posee las cualidades o parecer que a ti te gustan.
El matrimonio es casarse con alguien que complemente tus debilidades, alguien que pueda suplir tus necesidades de pareja, alguien en quien puedas apoyarte y se apoye en ti, alguien que te dé las fuerzas para enderezarte, si pierdes el camino hacia Dios. En otras palabras, la idea de hacer una lista de cosas que te gustaría ver en tu pareja estaría bien si supieras todas tus necesidades al cien por cien y las consideraras más importantes que los bellos ojos, las medidas perfectas, la sonrisa del millón y los músculos firmes.
No olvides que la lista solamente considera la enumeración de cualidades que tú deseas; pero ¿qué de las lista de la otra persona? ¿Eres tú esa persona? ¿Tienes tú esas características?

Para evitar la confusión aclaremos y recordemos que el único que conoce más de nuestros gustos y opiniones, es Dios, quien no solamente nos entiende, sino que también sabe muy bien cuáles son nuestras necesidades.
Sería mejor si Él hiciera la lista… ¡y nos la mostrara! Sería mejor si lo dejáramos a Él ser nuestro Dios y coordinar los detalles del encuentro. Sería mejor si evitáramos a toda costa centrar nuestra atención en este tema, y permitir que sea Dios el que arregle los detalles.

A manera de aclaración quisiera decirte que no tengo nada en contra de hacer una lista, siempre y cuando la lista esté alineada con lo que Dios quiere para ti.
Dios es el experto en relaciones. Él está más interesado que tú mismo en que seas feliz.
Pero como Dios es un caballero, no te forzará para que lo dejes que se ocupe de arreglar los detalles. Si tú insistes en meter las manos en lo que no te corresponde, sin duda Dios te dará esa libertad. Pero piensa: ¿estás tú más capacitado que el mismo Dios para saber qué es lo que en verdad te conviene?

Tomado del libro: Cómo encontrar tu pareja ideal de Editorial Dinámica.

Jeffrey y Wenona de León

¿Por qué pareciera que Dios favorece a unos mas que a otros? II parte

images

Esta historia de Caín y Abel, nos muestra como somos nosotros con otros, cuando a ellos les va bien.

Caín sintió celos.

Celo, proviene del latín celus, significa ardor, envidia o disgusto producidos por el mayor éxito o suerte de otro.

A veces miramos como Caín miro a su hermano, con enojo con otra cara… “decayó su semblante” querrá decir que antes sonreía, pero luego lo miró con mala cara?

Y Dios lo mira diciendo: ¿Por qué te ensañas y decae tu semblante?… si haces el bien, serás enaltecido, levantado en animo, tu rostro estará en alto, tus ojos miraran de frente a las personas sin nada de que avergonzarse… transparente, sin pecado. Pero si sigues en ese estado de enojo, celos, amargura, estas dejando una puerta abierta para que el pecado entre a dominarte y serias su esclavo. Eso fue lo que quiso decirle Dios.

Pero Caín no le respondió nada a Dios. Parece que Dios hablaba a la pared. No quiso oír a Dios, no quiso apercibirse de su estado de celo y enojo y fue el primer asesino de la historia de la humanidad.

Dios persevero con el, para ver si Caín era honesto en su respuesta y se arrepentía y le pregunto, donde estaba su hermano?Pero este insolente le contesto: Dios! “¿soy yo acaso guarda de mi hermano?”

Creo que como madre si mi hijo me contesta así, le doy una cachetada para que baje los decibeles! Y eso fue lo que Dios hizo como Padre: “maldito serás tu en la tierra… errante y extranjero…”

Caín se quejo del castigo, pero no pensó en lo malo que había echo.

Y dijo: “me echas de la tierra y de tu presencia me esconderé…”

Porque se escondería de la presencia de Dios? Porque había echo lo malo.

Cuando estamos en falta para con Dios, nos sentimos solos, estamos solos, pero si nos ponemos a cuenta, ¿no nos perdonaría Nuestro Padre?

“venid luego dice Jehová y estemos a cuenta. Si tus pecados fueran como grana, como nieve serán emblanquecidos, si fueren rojos como el carmesí vendrán a ser como blanca lana y como nieve, resplandecerás!” (Isaías 1:18)

Porque sentir celos, envidias y enojo? Si hiciéramos el bien desde los pensamientos hasta las acciones, seriamos tenidos en cuenta como JUSTOS delante de Dios.

No compares nunca tus hechos con los demás. Lo que hagas tú, será juzgado sea bueno o malo. Y si estas en falta, porque no ponernos a cuenta???

Lo que hagan los demas es asunto de ellos y Dios.

El es el viviente que te ve.

¿Por qué pareciera que Dios favorece a unos mas que a otros? I parte


images

“Conociendo Adán a Eva su mujer, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo por voluntad de Jehová he adquirido varón.

Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de ovejas y Caín labrador de la tierra.

Y aconteció que andando el tiempo, que Caín trajo fruto de la tierra una ofrenda a Jehová.

Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas de lo más gordo de ellas. Y miro Jehová con agrado a Abel y su ofrenda, pero no miro con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensaño Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Entonces dijo Jehová a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y porque ha decaído tu semblante?

Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? Y si no hicieres bien, el pecado esta a la puerta, con todo esto, a ti será su deseo, y tu te enseñorearas de el.

Y dijo Caín a su hermano Abel: salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levanto contra su hermano Abel, y lo mato.

Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde esta Abel tu hermano?

Y el respondió: no se, soy yo acaso guarda de mi hermano?

Y el le dijo: ¿Qué has hecho? La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. Ahora, pues maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano. Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza, errante y extranjero serás en la tierra.

Y dijo Caín a Jehová: grande es mi castigo para ser soportado. He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra, y sucederá que cualquiera que me hallare me matara.

Y le respondió Jehová: ciertamente cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado.

Entonces Jehová puso señal en Caín para que no lo matase cualquiera que lo hallara.” (Génesis 4:1 al 16)

¿Por qué a algunos les va tan bien en la vida y a otros tan mal?

¿Por qué pareciera que Dios favorece a unos mas que  a otros?

¿Qué tiene el, que yo no tengo?

Nos hemos hecho preguntas así alguna vez… y con toda razón merecemos una respuesta justa de parte de Dios.

Una vida de película

Una vida de película?

images

 Cuenta la historia, de un hecho real sobre la vida de una mujer que una vez ya estando casada, su esposo quedo paralítico, en sillas de ruedas. No pudiendo trabajar para sustentar su familia, y no encontrando la forma de trabajar en ese estado, la mujer salió a buscar trabajo, mientras que el tendría que estar en la casa cuidando sus dos hijos.

Esta mujer, no encontrando nada en que pudiera ser útil, se alistó en el ejercito, al menos tendría techo y comida y su familia un salario. Anotarse fue facil.

 Cuando comenzó el reclutamiento, debió despedirse de sus hijos y su esposo por toda la semana, estar sin ellos durante cinco días fue duro, como madre, como esposa… y esto fue solo el principio. Al llegar al cuartel, tenia como sargento una mujer como Arnol schwarzenegger (no se si lo escribí bien) la cosa era de ese tamaño y con una voz que daba miedo con solo una palabra: “!de ahora en mas yo soy su ama! Y uds. Serán mis esclavas!, si yo pregunto. Uds. Me responderán si Sra.! Cuando diga salten!: uds. Me dirán cuan alto!!!” No pueden hablar, ni emitir un sonido sin pedirme permiso!… entendido???!! Todas a la vez, con el mismo tono de grito: “si, sargento!!!” Ahí fue cuando empezó el calvario de esta mujer, que la necesidad la llevo al triunfo.

Ella era madre, era buena, hacía las camas de sus compañeras más jóvenes por la mañana. Eso no estaba permitido, por esa razón le toco el castigo de la sargento, hacer las camas de todo el batallón y fregar pisos toda la semana.- aprendió que cada uno debe seguir ordenes y dejar que otros aprendan por si solos-

En otra ocasión el entrenamiento fue de lo mas duro! Se levantaban a las 4 AM. Salían a correr, llueve, truene o caiga piedra… 40 km. Diarios, volver al cuartel desayunar lo que haya (sea lo que sea) y la rutina de entrenamiento mas difícil de soportar. Imagínense la historia y síganme hasta el final.

 Una vez, intentó escapar, también fue dura la pena por eso, hacia llamadas a su esposo: “no doy mas! Me quiero ir de este lugar, estoy cansada y los extraño todo el día!” pero su esposo le alentaba: “si estas ahí es porque Dios lo permitió, tu eres una mujer fuerte, mi corazón, mi orgullo. No me decepciones, nunca te rindas!”

Así que ella seguía adelante por el aliento, por la necesidad, por sus hijos. Completó el año y se graduó, soldado: O´Neill. Al año siguiente, se entero que pagaban mucho mas a los que por otro año, aspiraran a ser sargento. Así que paso otro año de tortura y aprendizaje en el ejército. Pero a la vez su familia recibió una casa nueva, mejor salario.

El precio del deber y querer lo mejor para su familia, era estar sin ella. Una vez graduada de sargento… aspiró a Teniente Mayor, un cargo con gente a cargo, y evaluaciones intensas. Llego… La teniente O´Neill.

Una vida de pelicula

Esta película basada en un echo real, marco mi vida en el año 2000, pues yo todavía no entendía para que Dios me llamaba, a hacer que? Donde? Como? Cuando?… si mi vida  no es una vida de pelicula, pero al igual que esta mujer, la necesidad de algo mas que ir a la iglesia y ser un miembro “calienta bancos” me llevó al esforzado entrenamiento que tuve para poder servir a Dios.

“la mies es mucha, pero los obreros son pocos” Cuando una sabe que esta preparada para servir? Me preguntaba. Dios empezó por hacerme ver que otros también existían. No solo yo, y mis necesidades.

Una vez que supe que podía pararme sola, empecé a enseñar el evangelio, la buena noticia de que Jesús se interesó en mí para levantar a otros. Claro que es una tarea agotadora y de nunca acabar, hay más necesidades que cabellos tiene mi cabeza, pero Dios tiene en cuenta dos cosas a la hora de escoger un siervo:

A) si tiene disposición para servir, ser fiel, sea la tarea que sea.

 B) Si a pesar de los problemas propios, aprende a salir adelante y seguir ayudando sin importar que tan fuerte fue la tormenta.

Jamás olvidaré la historia de “la teniente O´Neill”… igual, yo hice mi propia historia y con aciertos y desaciertos, cuando miro al pasado, pienso: hasta aquí mi vida por Cristo valió la pena, cada lagrima, cada esfuerzo, cada alma entregada a Cristo… mi mayor recompensa es cuando leo los mail, de agradecimiento y de aliento de los amados lectores de esta pagina. A todos vosotros, muchas gracias por ser parte de la película de mi vida, parte de la historia que me llevaré a la eternidad y espero que Dios diga de mi y de uds. Bien! Buen siervo fiel, en lo poco me has sido fiel, en lo mucho te pondré, entra al gozo del Señor!”

 Nos vemos en el cielo…