Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Salmo para la familia: Salmo 23

Salmo para la familia

Salmo 23

Salmo para la familia: Salmo 23: uncategorized salmos de la familia

“Jehová es mi pastor,

nada me faltara,

En lugares de delicados pastos me hará descansar,

Junto a aguas de reposo me pastoreara,

Confortara mi alma,

Me guiara por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno,

Porque tú estarás conmigo.

Tu vara y tu callado, me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí y en presencia de mis angustiadores.

Unges mi cabeza con aceite,

Mi copa esta rebozando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová morare por largos días”

No hay salmo más conocido que el salmo 23. Se lo considera en los funerales, por hablar del valle de sombra y de muerte… pero la verdad es que el salmista David lo escribió mientras fue pastor, no porque se la haya muerto ninguna oveja, sino que estaría pensando en quien era el y quien era Dios para el.

Me lo imagino mirando sus ovejitas y pensando que Dios lo miraba a el de la misma forma… con el mismo cariño… con el mismo cuidado… y con el mismo interés.

El es quien me guiara, El que me libra de temor, El que me infundirá aliento, El que prepara una mesa para que yo disfrute y lo vean mis enemigos. El que unge mi cabeza con aceite hasta llenar mi espíritu y El que me seguirá con el bien y misericordia todos los días de mi vida… en fin me pastoreara y nada dejara que me falte.

EL, EL y nadie mas que EL!… Cuando dejamos el “yo” para que sea “EL” es cuando empieza la transformación, es cuando realmente damos adoración, cuando El es mas importante que yo, es cuando nuestra mirada, se convierte en Su mirada, nuestro cariño en Su cariño, y nuestro interés en las personas, en las almas, es cuando podemos decir que amamos a Dios porque amamos a nuestro prójimo.

Quien soy yo?

La oveja que necesita de ese pastor, si los pastores fallan, tengo un Gran Pastor.

Y soy el bendecido por tenerlo, aunque ande en valle de sombra y de muerte, y soy en fin, el que va a morar en la casa de Jehová por largos días.



Ultimos comentarios
  1. Javier Lopez
  2. Marleny Rincon
  3. REBE
  4. claudio
  5. veronica
  6. viviana

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

 
Recibe Ayuda Espiritual y Consejos
para tu vida en tu email totalmente GRATIS:

×