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Experiencias amargas…

1192153535_fPlacer vs. amargura

Esta es la historia de una mujer “placentera” a quien le sobrevino de repente una amargura.

 “¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido?” (Rut 1:21).

Debido a un hambre muy grande, Elimelec tomó a su esposa Noemí y a sus dos hijos y se fue de Belén ,,, Cruzaron el Río Jordán y viajaron a la tierra de Moab, lugar de la maldición de Dios (Números 24:17 / Amos 2:1-3).

Lo que creyeron que había de ser un viaje temporal escapando del hambre, se convirtió en un lugar de morada permanente, ya que permanecieron allí cerca de 10 años (Rut 1:1-4). Durante ese tiempo, sus hijos se casaron con mujeres moabitas.

Finalmente Elimelec  y sus hijos murieron y fueron enterrados allí… y Noemí, cuyo nombre significa “placentera”, se quedó sola, con sus dos nueras. 

Las noticias acerca de que “Jehová había visitado a su pueblo para darles pan” hizo que Noemí volviera a Belén, llevando consigo a Rut  quien no quizo dejarla sola y triste.(Rut 1:6).

Noemí expresó su profunda tristeza diciendo, “No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara” (que significa amargura, Rut 1:20). Ella confesó, “Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las manos vacías” (1:21).

Dios vé tu vida de principio hasta el final. Nosotros vemos nuestra vida limitada; como cortos de vista.

Nos enterramos en las amargas y tristes experiencias y decimos ¿Dónde está Dios?!, pero debes saber que Dios está mas enfocado e interesado en darte una vida eterna y salvación de tu vida y tu familia que en tus reproches y autoestima, al punto que si tiene que arrancar personas o cosas de tu lado, lo hará sin preámbulos.

De las más amargas experiencias, Dios perfecciona su voluntad en nuestras vidas, aunque no entendamos ahora mismo los designios de Dios!

Solo podemos creer y confiar que Dios es un Dios de amor, y tiene el control de todo.

Permítele sorrenderte, entrega toda tu vida… Ríndete y vivirás!

La historia “placentera convertida en amargura”, concluye con un final feliz.

Aunque Noemí se hizo llamar amargura, Dios le dio el placer detener un nieto y de su descendencia nació el Mesías.

No quieras entenderlo todo.

Confía, cree solamente y sé feliz!

Dios te bendiga.



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