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Diario de una embarazada III

embarazo23 trimestre: “época de transición”

Estos 3 ultimos meses, es como si el tiempo se hubiera detenido.- La ansiedad por que salga el bebé de una vez por todas, me ha tenido en desvelo.

A este ultimo trimestre le llamo: la transición.

No es fácil cambiar. Pero los cambios a veces son tan necesarios como estar embarazada de 9 meses y querer que ya pase todo…

De tener un bebé en el vientre a tenerlo en los brazos, de tener 70 kg. A tener 58  y sí… todo es un gran cambio! y los cambios duelen.

La transición o el cambio a veces viene sin aviso, como una muerte inesperada o un amor a primera vista o un trabajo de parto como el mío.

Yo creí que iba a romper bolsa y luego vendría el trabajo de parto y comparaba inconscientemente el primer embarazo con éste último.

Pero no, de hecho, éste me agarró de sorpresa a las 3:30 a.m. con mucho dolor y contracciones cada 3’… enseguida subímos al auto, donde fue todo mi trabajo de parto hasta llegar al hospital.

Antes de bajar del auto dije: “Jesús, encomiendo a ti éste camino, y confío en ti..”

En la entrada de guardia, me desmayé del dolor, hasta despertar unos minutos más tarde en el quirófano, donde estuve 45’ tratando de hacer fuerza para que el parto sea natural, pero sin remedio, tuvieron que hacerme episotomía de urgencia con 12 puntos, porque estaba perdiendo mucha sangre y el bebé no salía.

finalmente a las 6:45 a.m. pusieron a Bruno sobre mi vientre.

Todo esto me hizo entender lo que dice la Biblia con respecto a las tribulaciones:

2 corintios 4:16 al 18 “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día.
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”

Esto quiere decir, que pase lo que pase en cualquier situación traumática, o dolor inesperado, circunstancias difíciles, que nos parezcan imposibles de atravesar, recordemos, que producirá en nosotros una persona distinta, y dentro nuestro un excelente peso de gloria.

¿sabes porque?

Porque, lo que experimentas te cambia a una persona que ha aprendido que la transición, y una “leve tribulación momentánea”, ha producido como fruto, un eterno peso de gloria; como el bebé que acabo de tener… fruto de mi vientre, sólo debí ser valiente, y poner mis ojos, no en el momento del sufrimiento, sino, en lo que aún no podía ver. Eso es fé. ¡la certeza de lo que esperas!

Hoy tengo a mi bebé en casa disfrutando de nuestra vida familiar, y aunque la recuperación post-parto, sea dolorosa y con una mezcla de alegría y sufrimiento, miro a mis frutitos y sonrío porque nada me separará de ellos, ni mucho menos de Dios!

Romanos  8:35 “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”

Sigue adelante!!! Ninguna “leve tribulación momentánea”, por más larga y ardua que parezca en esta tierra, se comparará jamás a la eternidad, que nos espera.

Dios nos bendiga!



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