Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

“muérete de envidia!”

envidia“muérete de envidia”

Este es un dicho popular es tan antiguo que aparece en la Biblia por  primera vez en: Génesis 30:1.

“Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero.”

¿Cómo nace la envidia?  Eclesiastés 4:4

“He visto asimismo que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la ENVIDIA del hombre contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”

La envidia se despierta cuando vemos que a otro le vá mejor que a mí… y es un espíritu de competencia entre las personas que sólo provoca aflicción de espíritu y está en contra de Dios.

No existe la envidia santa, ni nada parecido… La envidia es simplemente mala para el que la posee y para  el envidiado, porque Dios no quiere la aflicción de nadie.

¿Qué es morir de envidia? La envidia no es algo que queda bonito, ni siquiera pensamos en ella como algo grave, simplemente, miramos deseamos y acomodé lugar debemos obtener.

Es desear tanto lo que otro tiene, que si no se logra obtener, puede provocar resentimiento, odio y hasta enfermedades.

La Biblia trata a la envidia como un cáncer en los huesos. Todo vá de a poco, pero poco a poco la envidia logra ocupar el espíritu y el cuerpo de la persona que la posee.

Proverbios 14:30: “El corazón apacible es vida de la carne;
Mas la ENVIDIA es carcoma de los huesos.”

La envidia no solo desencadena una serie de sentimientos antipáticos hacia la persona que posee lo que uno anhela, si no también toda clase de demonios que aprovechan el estado de deseo de la persona, para adueñarse del alma y de la vida de ésta provocándole progresivamente la muerte.

Hasta a Jesús le tuvieron envidia, por las buenas obras que hacía y la envidia de los pecadores llevó a Jesús a la muerte.

Mateo 27:18 “Porque sabía que por ENVIDIA le habían entregado”

¿Como curar la envidia?

En proverbios leímos que el corazón apacible es vida de la carne… “apacible”, la misma palabra te relaja, y significa “con paz”, nada mejor que permanecer en paz y querer lo que se tiene, en lugar de desear lo que otro logró, quizás, con gran esfuerzo.

¿Por qué querría yo tener con tanto deseo lo que otro tiene? Si miro bien a mi alrededor, no tengo porque desear cosa alguna de otro. Amo lo que Dios me ha dado y si no me ha dado algo es porque quizás deba esperar o surja algo mejor para mi.

Mi vida no debe ser necesariamente igual a la de mi vecino, pero parece que mucha gente se encuentra en esta “competencia” de hacer lo mismo que otro.

Marcos 7:21 al 23“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.”

Quien no quiera andar oliendo mal, examínese a sí mismo y Dios bendecirá todo lo que tienes.



Ultimos comentarios
  1. franklin Rodriguez Perez
  2. gloria
  3. Marco Gabriel
  4. SANDRA CENTENO
  5. Marco Gabriel
  6. WASHINGTON FARIAS
  7. pepejuan

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

13 + veinte =

Recibe Ayuda Espiritual y Consejos
para tu vida en tu email totalmente GRATIS: