Hace 7 años quedé sin mi único empleo bueno y mi esposa peleó conmigo. Decía que la maltrataba psicológicamente con mi mal carácter, aunque creo que su angustia se debió a la inseguridad económica y a mi dificultad tremenda para conseguir y conservar trabajo. Ella me dejó hace ya 6 años y hace 6 meses consiguió el divorcio, se lo firmé en un momento de debilidad (mi padre y hermano me habían insultado y amenazado pocos días antes).
Ahora analizo mi vida y veo que siempre he estado excluido, marginado o explotado, tampoco me ha ido bien en algunos pequeños emprendimientos. Creo que se debió a las maldiciones q recibí de mi familia paterna. Me llamaba Jorge como mi padre, soy su primer hijo. Una vez, a mis 13 años, fui a su oficina y por desgracia lo encontré con su otra mujer. Me odió desde entonces y me trató de "loco" para quitarme toda credibilidad, incluso mi madre lo hizo, prefirió apoyar al marido adúltero y no a su hijo mayor, creo q me culpó por sus pecados(son muy católicos, formalmente se entiende). Esa difamación me ha hecho daño toda la vida. Sé que no debo juzgar a los padres, pero debo explicar el origen de mis males. Jamás hubo la más mínima comunicación en mi familia paterna. Aunque fui nombrado "loco" oficial, todos mis 4 hermanos han tenido problemas psiquiátricos. Creo que por eso he sido inestable en el empleo, criticón y un poco amargado. Más aún, he estado varios años en desempleo total.
Ahora analizo q la única persona q dio algo de sentido y dignidad a una vida vacía y sin progreso, fue mi mujer, y desde luego mis dos niñas. No obstante, al no tener trabajo ni dinero, no veo cómo las podría recuperar. Mis hijas ya son adolescentes y me ven como un inútil, no lo soy pero he dado esa imagen. Recibí a Cristo en 1993, no tengo vicios, más bien muy austero en mi forma de vida; si no, no sobrevivía tantos años así.
Mi caso es raro: pecador, como todos, desde luego, pero más q pecador, víctima y juguete de circunstancias infames; con mi mujer, más q abandonarla, maltratarla o conseguir otra (con qué dinero?), dejé morir de inanición mi matrimonio, aunque durante 6 años tuve la vaga esperanza de recuperarla y estabilizar mi vida con un empleo digno q nunca llegó. Ella lo tiene y gana muy bien, regresar ahora y en mi situación le daría la impresión de q deseo vivir de su trabajo como un vago.
Desearía volver aunque sea como sirviente de mi mujer y trabajar adicionalmente de heladero (soy profesional), no tengo ningún complejo machista. Me dicen q ella no tiene a nadie, aunque debo estar preparado para todo. Si es posible volver, sólo Dios lo dirá. Ya no soporto esta vida sin sentido y en una casa donde mi padre me ve como enemigo, ya ni siquiera me contesta el saludo. Es indigno estar ahí a estas alturas.
Sigo buscando empleo pero por mi edad, inestabilidad laboral anterior y tiempo perdido, es difícil. Aunque para Dios nada es difícil. Presiento q ella me aceptaría de nuevo al verme al menos trabajando. También es ya una mujer de 44 años, aunque todavía joven y bonita. La amo y deseo enmendar mis errores: si antes no fui buen esposo, al menos traté de ser buen padre, ahora veo q no podía ser lo uno sin lo otro. Oren por mí, no quiero q la cadena de maldición q recibí se transmita a mis hijas.
Comprendo y admiro a los judíos, sufrí una exclusión similar.
Me cambié de nombre y me gusta el nuevo (antes Jorge, ahora Josh), suena más bíblico, más judío, más evangélico.
Bendiciones,
Josh.