Estimados hermanos:
Mi esposa y yo, nos casamos en una iglesia católica, luego nos convertimos al Señor hace 7 años y fuimos bendecidos con 3 hijos de 14, 11 y 6.
Hace dos meses, mi esposa se fue a la casa de sus padres y desde entonces ni hablamos. No es la primera vez, hace 7 años también se marcho por 3 meses y me inicio el divorcio y yo le pedí que volviéramos, en otras ocasiones también se marcho donde sus padres por una noche.
No le fui infiel, ni tampoco cometí abusos físicos, según ella los motivos de su actitud son que tengo mal carácter, que trato mal a nuestros hijos y finalmente que ya no siente amor por mí.
Aun siento cariño por ella, pero tengo mucho rencor y dolor por todas las veces que se marcho (según yo sin un motivo justificado). Tengo conocimiento que está iniciando nuevamente el trámite de divorcio. Por favor les solicito consejería cristiana respecto al camino que debo tomar:
Según la palabra, el Señor "acepta" el divorcio solo por infidelidad o muerte de alguno de los cónyuges, pero ahora no se que hacer, si continuar la separacion hasta el final ó intentar volver, pero puede que después de un tiempo vuelva a marcharse, tampoco quiero que mis hijos sufran mas esta situación. Quiero definir nuestra relación, pero de acuerdo a la palabra del Señor.
Gracias y que Dios les bendiga.